SOBRE TURISMO SOSTENIBLE
¿Por qué queremos un turismo más sostenible en nuestra ciudad?
El turismo es un sector con gran capacidad de desarrollo en Zaragoza, especialmente durante el período de la Expo-2008, donde juega un papel fundamental de referencia para el visitante que espera una coherencia entre los principios que se recogen en la Expo y la actividad cotidiana de la ciudad.
Desde la perspectiva de la oferta turística, las consideraciones sociales y ambientales se han convertido en un elemento diferenciador que puede llegar a convertirse en un una herramienta clave de la competitividad, lo que se traduce en beneficios para las empresas, el medio ambiente y la sociedad en general. Desde el punto de vista del turista, cada vez son más los visitantes que valoran muy positivamente acciones de este tipo.
En este contexto, surge la necesidad de concienciar a todos los profesionales del sector turístico de Zaragoza (hoteles, restaurantes, agencias de viajes, tour operadores, comercio, organización de congresos, etc.) de las ventajas que ofrece el turismo sostenible. Son ellos los que tienen la responsabilidad de mejorar sus conductas y actuar como difusores de buenas prácticas sociales y ambientales, con el objeto de mejorar la sostenibilidad de su actividad.
¿Qué queremos lograr?
Nuestro objetivo es conseguir que el mayor número posible de agentes implicados en el sector turístico, sean más sensibles a la necesidad de priorizar nuevas políticas sociales y medioambientales, complementarias y coordinadas con las públicas y que provoquen un mayor efecto multiplicador.
¿Quiénes debemos interesarnos?
Si bien es cierto, hay una co-responsabilidad de todos los agentes involucrados en el desarrollo del turismo sostenible, el sector privado tiene una gran tarea por delante. Por lo tanto, en esta ocasión los interesados son:
- Hoteles
- Restaurantes
- Tour operadores
- Agencias de Viajes
- Ferias y Congresos
- Instituciones de Turismo
- Comercio
¿Por qué debemos responsabilizarnos con el medioambiente?
Porque con frecuencia tendemos a olvidar los límites de los recursos naturales.
El turismo por mucho tiempo ha sido considerado como la "industria sin chimeneas" o la "industria blanca". Esto quería decir que se trataba de una actividad económica que se podía fomentar en espacios libres y públicos, que no producía contaminación y que requería de muy baja inversión para su desarrollo. En este contexto, la mentalidad del negocio rápido y fácil era lo que primaba y, como producto de ésta, se han producido importantes daños, algunos irreversibles, tanto a la naturaleza como a la cultura.
Actuar de manera irresponsable puede causar por tanto, daños y perjuicios irreversibles tanto al medio natural como al cultural, llegando incluso a destruir los propios recursos que constituyen la base principal de nuestro atractivo.
Por el contrario, poner en marcha buenas prácticas, puede convertirse en una herramienta eficaz de comercialización en un mercado cada vez más internacional de turistas que buscan destinos ambiental y socialmente responsables.
¿Qué caracteriza a nuestro sector?
El sector turístico está constituido por pequeñas y medianas empresas con unos recursos económicos limitados, que individualmente generan unos impactos medioambientales y sociales también limitados.
En este marco, la contaminación que producen no se trata de una contaminación a gran escala y concentrada en un solo punto, sino que generan individualmente pequeños residuos que se reparten a lo largo de todo el territorio.
Así, cuando un destino se degrada ambiental y/o social y/o culturalmente, los negocios turísticos no lo atribuyen a sus prácticas individuales, ya que no son conscientes del impacto que tienen sus actuaciones en el conjunto del destino.
En definitiva, la fragmentación dentro del sector turístico y la naturaleza dispersa de sus impactos, han provocado una respuesta lenta del sector frente a la problemática social, cultural y ambiental, lo que pone de manifiesto la necesidad de que todos los agentes implicados se conciencien de la importancia que tienen los cambios en sus comportamientos individuales, a nivel global.
Utilizar prácticas e iniciativas social y ambientalmente respetuosas con el entorno, generará beneficios tanto a nuestro ecosistema como a la economía de la propia empresa. Afortunadamente, cada vez más, la cultura de la responsabilidad social se está convirtiendo en un elemento de competitividad indispensable entre los distintos agentes de sector turístico.
¿Cuál es nuestro compromiso?
- Reconocer que debemos ser parte de un turismo sostenible y que nuestras acciones repercuten en el entorno social, económico y medioambiental.
- Adquirir una mayor conciencia de la importancia que tienen los pequeños impactos individuales generados por nuestro negocio, a nivel global.
- Utilizar prácticas e iniciativas social y ambientalmente respetuosas con el entorno, que generarán beneficios tanto a nuestro ecosistema como a la propia economía de la empresa.